AY, MARIANICO, MARIANICO...


A Laky, gracias por darme a conocer esta lectura, con la que tanto me he reído. 

Últimamente no leo todo lo que quisiera. Me falta tiempo para todo, también para la lectura. Lo de coger un libro entre las manos y ponerme a leer durante horas es, a día de hoy, admitámoslo, una quimera. Creo que es más fácil que venga Al Pacino y me lleve a cenar a la Torre Eiffel montada en el Ferrari que conduce en Esencia de Mujer que un día cualquiera tenga una hora para disfrutar de la lectura. Ainssss….

Por eso, creo que hay que explorar otras alternativas. Y esas alternativas pueden ser por ejemplo leer libros en PDF en el ordenador. Mientras hago otras cosas, puedo “escamotear” tiempo para dedicarlo a las lecturas.

Y puedo asegurar que funciona. Me he leído este libro en un plís, sacando tiempo de aquí y de allá en dos o tres días, algo que con un libro físico me parecería simplemente impensable.

De hecho, la edición en PDF de Penurias exquisitas resulta totalmente gratuita. Podéis descargárosla o consultarla en el siguiente link:
http://es.scribd.com/doc/104860634/Penurias-Exquisitas-PDF.


La razón es que su autor, harto de ir de editorial en editorial, cosechando NO tras NO a su estupenda novela (un@ no deja de sorprenderse de que una novela como ésta no sea publicada por editoriales y sin embargo publiquen cada M… incomprensible), decidió editarla por sí mismo.

La ha publicado de su propio bolsillo (algo muy habitual hoy en día) en edición en papel, pero además ha decidido cederla libremente al lector que quiera descargársela directa y gratuitamente en PDF en el link que os dejé en el párrafo anterior.
No tiene pérdida la sección inicial de Agradecimientos en las que el autor, César Blasco, donde tirando de un humor negro de lo más fino, da las gracias a todos los que no le recibieron, no se interesaron por su novela, no le dieron la posibilidad de publicarla.
Porque a pesar de todo él terminó publicando esta novela y muchos de nosotros disfrutando de ella y además de manera totalmente gratuita gracias a la inmensa generosidad de su autor (como ha sido mi caso). Me alegro muchísimo que no abandonara su sueño y que luchara por él hasta el final y porque este libro finalmente fuese una realidad.


AY MARIANICO, MARIANICO…
Mariano… Marianico… menudo soplagaitas el protagonista de esta historia
Más repelente que el niño Vicente, Mariano de la Barriga es un funcionario de Hacienda, soltero ya más que entrado en años, que sigue viviendo con su madre y que gasta más de lo que ingresa, llevando una vida por encima de sus posibilidades.

Pero tirando de préstamos y préstamos vivirá bastante bien y se las ingeniará para seguir viviendo a cuerpo de rajá hasta que se muere su madre y Marianico, que no sabe ni poner una lavadora, se verá en serios problemas, tanto económicos como vitales (ay, lo que le queda a Mariano por pasar todavía…).
Mariano es repelente hasta la saciedad, utiliza un “argot” tan exquisito y rimbombante que no hay dios quien lo entienda… Pero hay que reconocer que de lo exquisito y absurdo que parece, no haces más que reírte en numerosos sketches a través de esta novela, tan frecuentemente hilarante.
Os dejo algunas perlas:

Mariano hablando con un taxista:

Si accediera a moderar la potencia de su aparato reproductor, podríamos relacionarnos mejor –voceó Mariano mientras el locutor radiofónico alentaba a madres y señoras a comprar chóped Carmona para que sus retoños disfrutasen de una merienda de calidad.

¡Oiga, aquí mariconadas las justas! ¡Ojito con lo que dice, que uno es muy macho!
No era mi intención atribuirle inclinaciones sodomitas –gritó el cliente al oído del taxista–. Decía que si baja el volumen de la radio, me oirá mejor.
¡Que no me chille, cojones! El taxi es mío y llevo la radio como me da la gana.


Mariano hablando con una meretriz:

Tú no serás maricón, verdad?.
Nada más lejos de la realidad, lozana señorita. Lo que ocurre es que mi madre ha fallecido recientemente y no estoy en condiciones emotivas de iniciar ningún tipo de relación amorosa.
Perdona, cariño. Como hay tanto marica suelto… ¿Me invitas a un cubata?
Por descontado. Será para mí un honor contribuir a la satisfacción de sus necesidades de hidratación_ –respondió Mariano.
Pero Mariano se ve abocado a ponerse las pilas a marchas forzadas y hacer su vida: buscar una mujer y montar una familia.

El pobre, no sabe lo que le viene encima. Se busca una mujer, que lejos de ser la dulce damisela que él había soñado, se convierte en su peor pesadilla.
Pero además, no es que venga sola, sino que viene con su madre y con una cacatúa, Antoñica, que le pone el punto cañí cantando Viva la Nemebéritaaaaa. Vamos todo un equipo, sin desperdicio. 





LA EXPERIENCIA DE ITACA LECTORA Y CARCAJEADORA.


Hay ocasiones ( y ésta es un a de ellas) en que una lectura se transforma en una carcajada hilarante y continuada. Estoy segura de que "Penurias exquisitas", de César Blasco, no pasará a la historia (a mi historia) como uno de los libros mejores que haya leído en mi día.

Pero hacía mucho tiempo que no me reía tanto, porque al pobre Marianico, a pesar de lo repelente que resulta, le pasa de todo. Y un@ no puede evitar encariñarse con él.
Es un libro que se me ha hecho muy ameno de principio a fin. Entretiene, te hace pasar un buen rato, te hace pensar cuántos Marianos (o similares) andan por ahí sueltos.

Probablemente no se convierta en tu libro de cabecera, pero es un libro cuya lectura evocarás con cariño y con una sonrisa en los labios, seguro que recordarás algunas de las ”Marianadas” que te han hecho reír a carcajadas.
Porque si Dios los cría… ellos se juntan. Y Mariano es ya de por sí tela, pero es que encima sus amigos del bar, los taxistas que se encuentra, la chica con la que se casa, la suegra, la cacatúa Antoñica… es que ninguno de todos ellos tiene pérdida!!!! Ideados total y absolutamente para inducirte a la inevitable carcajada.

Siento profundamente que su autor haya tenido tantos problemas en editar el libro pero me alegro de que haya sido lo suficientemente cabezón como para hacer realidad su sueño, y a pesar de las piedras en el camino, publicarlo.
Me parece que está genial que lo regale generosamente en PDF, pero que también debería cobrar un poco por ello. Yo por ejemplo pagaría gustosamente dos euros por una edición en PDF de este libro y por todas las carcajadas que ha sabido arrancarme.

Así que ya sabéis, disfrutad de la lectura, que seguro que os hace pasároslo muy bien.
Y además siendo gratis, sobran razones y no se admiten excusas para no leerlo y disfrutarlo!!!!

Comentarios

Espe ha dicho que…
A ver si me lo leo, que ya sabes que me lo prestó Belén el otro día.

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